Cuenta la história, una pareja que desayunaba en el dia de sus bodas de plata. La mujer puso manteca en la cáscara del pan, la entregó al marido y se quedó con la miga. Ella pensó: "Siempre quise comer la mejor parte del pan, pero amo demasiado mi marido y por 25 años le di siempre la miga. Pero hoy quiero satisfacer mi deseo. Creo que es justo que yo coma la miga por lo menos una vez en la vida. Para su sorpresa, la cara del marido fue distinta. Él esbozó una amplia sonrisa y le dijo:
- Muchas gracias por este regalo, mi amor. Durante 25 años siempre desee comer la cáscara del pan, pero como siempre te gustaba la cáscara, jamás me atrevi en pedírtela!
Moraleja:
Tenes que decir claramente lo que deseas, no esperes que el otro adivine...
Vos podes pensar que estás haciendo lo mejor para el otro, pero el otro puede estar esperando otra cosa de vos...
Dejálo decir, pedir para hablar y cuando no entiendas, no traduzcas sólo.
Pedíle que te lo explique mejor.
Este texto puede ser aplicado, no solamente entre parejas, pero también entre padres e hijos, amigos, y compañeros de trabajo.
La relaciones humanas serian mejores si entendieramos y practicáramos esto.
Para pensar...
martes, 22 de septiembre de 2009
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